

El monitoreo electrocardio- gráfico de 24 horas o más conocido como Holter, es útil para conocer si determinados síntomas como palpitaciones, síncope o mareo se correlacionan con arritmias o si determinadas arritmias dan lugar a síntomas.
Es parte de la evaluación pronóstica de arritmias en la población aparentemente sana o bien en pacientes con patología cardiaca establecida. Ayuda al conocimiento del mecanismo electrofisiológico de las arritmias y constituye un indicador del tratamiento.
El estudio es sencillo, se colocan electrodos en la parte anterior de tórax y se conectan a través de unos cables a una grabadora portátil sujeta a la cintura o con una banda al tórax. La persona puede realizar todas sus actividades a excepción de bañarse. Por lo anterior, es conveniente que al acudir al estudio lo haga recién bañado.
Entre sus indicaciones están: Evaluación del tratamiento antiarrítmico, pacientes con marcapaso definitivo para identificar su funcionamiento, cardiopatía isquémica silenciosa, miocardiopatías, síndromes de preexcitación, prolapso mitral, valvulopatías, enfermedades de la conducción cardiaca, diagnóstico de arritmias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, insuficiencia renal, ejercicio y deporte.



